domingo, 31 de julio de 2011

AL FIN...


Al igual que todos los días ya estábamos saliendo a una nueva excursión. Una vez arriba del micro me llegó el siguiente mensaje de texto: buenos días hermosa! Cómo amaneció la princesa? (no me olvido más ese mensaje).
Estaba ante un caballero! Me sentía en un cuento de hadas de Disney, él mi príncipe y yo su princesa, ríanse todo lo que quieran pero en aquél momento flotaba…tal vez sea producto de mi edad o nose, y fue en este momento cuando me enamoré por primera vez y me sentí verdaderamente feliz.
No era real estar junto a una persona con sus características: lindo, atractivo, sexy, caballero, dulce, tierno y que además se preocupaba por mí. Siempre atento en cómo estaba, cómo había amanecido, siempre con un dulce “buenos días”, “princesa”, “hermosa”, y si salíamos de excursión me preguntaba si yo había subido también en el mismo micro.
Una vez estábamos pasando el día en un lugar donde había juegos de supervivencia, un drugstore donde te arrancaban los ojos con los precios y un frío se hacía notar, yo no aguantaba más y no tuve mejor idea que acudir a mi coordinador estrella. Estaba disfrazada, de eso no hay dudas, pero estaba feliz vistiendo su campera la cual por poco no me llegaba al piso! Me iba extremadamente grande pero eso era lo de menos. El sólo hecho de recibir un mensaje de texto suyo ya era suficiente satisfactorio porque evidentemente se acordó de mi, lo que también significaba hacerme sentir en el paraíso mismo, era muy gratificante sentir esa conexión mutua que en el mismo instante ambos estemos pensando uno en el otro.
La mayor parte del día estábamos a pocos metros de distancia y en permanente contacto, no me refiero tan sólo al visual, sino que vía SMS tampoco era una opción descartada.
No hacía más que estar pendiente de él: dónde estaba, qué hacía, con quién estaba. Mis ojos se dedicaban pura y exclusivamente a su presencia. Mientras mis compañeras estaban con más de un chico por día o por noche, (no había horarios para eso) yo nada, o era Melino o ninguno.Nadie más llamaba mi atención, solo él podía.
Durante todo este tiempo no olvidé a ANA…¡¿cómo olvidarte?! Ella me cuida, me hace sentir bien, me da mi felicidad, mi reina todopoderosa no me desamparó. No me dejó sola en siete días, no quiere que me aleje de ella…me atrapó al igual que Melino.
Ana no se olvidó de su Esclava. No.
Comencé a ausentarme en los desayunos, supuestamente “tenía sueño” o tenía que verme con Melino. Las cenas no existían, a veces solo aceptaba las entradas como para despistar, con los almuerzos solía ser la misma historia y ni hablar de la merienda, los pebetes se pudrieron todos en mi habitación.
Verdaderamente no me interesaban en absoluto los desayunos, ese horario era sagrado para mí ya que con Melino podíamos estar juntos solamente en la madrugada y jamás iba a preferir un calórico desayuno a dejar de estar con él. No, de ninguna manera.
Una de esas noches, mientras todos se encontraban cenando yo estaba tranquilamente en mi habitación pintándome las uñas mientras veía much music, justo cuando estaba copadísima cantando el último tema de babasónicos y alguien ingresó, levanté la mirada rápidamente para evitar un desastre en mis uñas, y una inconfundible voz me derritió:
M:- ¿por qué no vas a comer?
P:- porque no tengo ganas!
M:- pero tenes que ir!, aprovecha que ahora podes estar con tus amigas, tus compañeros.Después te vas a arrepentir cuando ya pase todo- me decía todo esto de manera simultanea en la que se sentaba en la flamante cama de dos plazas, frente a mi.
P:- sabes? Hace cinco años que comparto cosas con ellas y no me afecta estar acá sola mientras el resto del grupo está en el comedor compartiendo una cena -respondí con una sonrisa y un tono irónico.
M:- segura que no pasa nada?
P:- segura!...qué me puede pasar acaso?
M:- bueno, si está todo bien vamos entonces.
P:- estoy esperando que se terminen de secar mis uñas así voy a bañarme porque después es un lío y terminamos saliendo siempre tarde y a las apuradas.
M:- que difícil que sos no?
P:- (solamente sonreí…no dije nada…no me salió nada!)
M:- dale vamos!
P:- no tengo hambre!
M:- te va a hacer mal si no comes, después te vas a sentir mal!
P:- está bien…vamos- mientras sonreía.
Solamente él pudo convencerme de lo que menos quería hacer en ese momento. Desde aquél entonces, Melino ya tenía una leve manipulación sobre mi persona.Una dulce y placentera (y disimulada!) manipulación.
Ese día, una amiga le había dicho que se fijara si me pasaba algo porque yo no quería comer, lo hizo a propósito por supuesto, pero que él estuviera insistiendo para que yo comiera era muy fuerte, ni mi familia lo había hecho! me sentí muy feliz y protegida.
Solamente ingerí la entrada del menú y lo primero que pensé fue vomitarlo cuando me encontrara sola en mi habitación, cosa que nunca ocurrió porque comenzamos a prepararnos para salir a bailar y en ese momento me concentraba en verme hermosa para que Melino también me viera así. Sinceramente me olvidé.
Llegamos al boliche. Iba al baño junto con mis compañeras y lo crucé, lo miré y le sonreí. En menos de un minuto sonó mi celular con un mensaje de Melino: estas muy linda! Sos la más linda de la noche!
Necesitaba otro baldazo de agua bien fría, este chico no entendía que me calentaba diciéndome esas cosas y como consecuencia me derretía.
Creía todo, absolutamente todo lo que me decía, hasta me tragaba el cuento de “sos la más linda de la noche”...Me convertí en una boluda total! Una ingenua de cinco años, extremadamente inocente.
Aún no habíamos podido estar juntos y todas las noches era la misma adrenalina, la intriga y la ansiedad se apoderaban del resto de mis sentimientos.
Nose porqué motivo, dos coordinadores tenían que regresar al hotel y uno de los coordinadores era Melino y el otro era el coordinador general. Yo no quería que se vaya porque sino a quién iba a mirar?, a quién iba a presumir desmedidamente?
Mientras tanto nos mandábamos mensajes en uno de ellos me dijo que mienta que estaba cansada y que quería regresar al hotel, de ese modo volvería con ellos y podríamos estar juntos hasta que el resto del grupo regresara lo cual iba a implicar varias horas en cálida compañía. Un plan perfecto! No me importaba dejar a mis compañeros ni a mi grupo de amigas por estar con él. Estaba poseída.
De inmediato busqué al coordinador general para decirle la mentira y no podía encontrarlo, lo busqué por todos lados y no lo encontré…el plan falló. Me tiré en un sillón, sin ganas de bailar, ni de tomar, ni de cantar, ni de nada, allí me dormí toda la noche hasta que me hablaron por que ya era hora de que nos fuéramos.
Si Melino no estaba no había fiesta para mí, no había incentivo para nada, no había ganas de nada.
Volví al hotel, otra vez mensajes de texto…ya estaba todo listo. Ahora sí íbamos a estar juntos.
Estaba en mi habitación, haciendo zapping y los nervios me estaban consumiendo, temblaba!
Toc, toc… la puerta. Abrí y me encontré con Melino callándome con un beso.

Digamos lo que se sienta en la piel
aquella noche nada salio muy bien.
Quisiste dar un paseo con él
que mala diea hacerlo donde yo este.

No nos tenemos ni un poco de amor
y sin embargo esto no se termino.
Y ahora pasamos de mal a peor
Y si te veo con el los mato a los dos.

Es un decir, no es literal
pero quisiera hacerlo realidad.
Los celos ya, son para mi
algo dificil de llevar.

Mentía cuando te decia
"quédate tranquila corazón",
nos separaremos en términos buenos
vuelvo con mi vida, soy buen perdedor.

Y ahora te sigo a toda hora,
tengo que saber con quién estas.
No es nada positivo, y se vuelve adictivo
Yo nosé que a mi no me podría pasar.
{no, no me podría pasar}

Quiero tenerte conmigo otra vez
y si te tengo sé que me dejaré.
Hay algo en ti que nunca aguantaré
es eso mismo que me hace volver.

Quisiera verte y parar de pensar
con quién estuviste la noche anterior.
Ya tengo que poder disimular
verte con otro y no tratarte peor.

Como lo ves, nada cambió
desde ese día que nos separo.
te seguiré, me humillaré,
por el momento esperaré.

Mentía cuando te decia
"quédate tranquila corazón",
nos separaremos en términos buenos
vuelvo con mi vida, soy buen perdedor.

Y ahora te sigo a toda hora,
tengo que saber con quién estas.
No es nada positivo, y se vuelve adictivo
Yo nosé que a mi no me podría pasar
(x2)

No es nada positivo, y se vuelve adictivo
Yo nosé que a mi no me podría pasar.


Saludos!
PANDORA.-

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